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lunes, 9 de febrero de 2015

Las "amiguitas" de mi novio.

Hace tiempo, cuando me inicié es esto de las relaciones, empecé a verme envuelta en una serie de problemas que nadie me había contado antes. Al principio optas por pensar que, quizá, la culpa es tuya o que el problema gira tan solo entorno a esa relación. Qué ingenuos somos al principio. Hoy vengo a hablaros de algo que se ha dado reiteradamente en las diferentes relaciones que he tenido y con lo que espero, aunque no es algo para desear a nadie, que os sintáis identificados. Hoy vengo a hablaros de las ex de mis novios. Y añado que cualquier parecido con la realidad es únicamente casualidad. Si aun así os aludís, joderos, no haberlo hecho.
Cuando empiezas una relación experimentas esos primeros meses de felicidad absoluta en la cual, crees, nadie puede influir. Durante ese tiempo se nos escapan una infinidad de detalles que luego nos servirán de una forma magistral para detectar esos pequeños virus que atacarán a tu relación.
Las ex de tu novio, y quien dice ex dice amigas, ya que algunas de estas, a pesar de haber tenido relaciones con tu novio, seguirán manteniéndose firmes en que debemos considerarlas amigas. “Solo somos amigos” es la frase que más he escuchado por la boca de esas mujeres, que intentaban excusarse por cosas que realmente me habían molestado. A veces zanjamos una relación efímera con alguna persona y acaba siendo un gran amigo y, realmente, no tenemos de qué preocuparnos porque sabemos con certeza que eso jamás volverá a repetirse. Otras veces utilizan esa excusa de “solo somos amigos” con nosotras, las novias, pero con los otros, sus ex, utilizan otra serie de artimañas para conseguir una cita con ellos, sea cual sea la excusa, he llegado a ver a estas susodichas ir a casa de mi novio personalmente, sin avisarle, con la única excusa de pedir algo que podían haber conseguido en cualquier otro sito, como un cable de móvil. Y claro, un cable lleva a una cerveza, tu chico accede para no quedar mal, y toda esta historia acaba en una de las discusiones más fuertes de tu relación.
Luego están esas ex que realmente sí podemos llamar ex. Las ex importantes, a las que tu pareja habrá querido por encima de todo. Esas por las cuales han arriesgado otras relaciones, esas por las cuales han sufrido y han llorado, y ahora pretenden que les sonriamos cuando las vemos por la calle y se abalanzan sobre nuestro chico con besos y abrazos diciéndole lo mucho que hace que no se ven, que tienen que quedar pronto, y esa serie de retahílas que me hinchan la vena hasta casi desfallecer. A ver, no me malinterpretéis, aunque yo no estoy a favor de eso de seguir siendo amigos de nuestros ex más lejos de saludarse por la calle y, quizá, preguntar DE VEZ EN CUANDO qué tal les va, puedo intentar entender que algunas personas sigan manteniendo una amistad con ellas, pero el problema llega cuando esas ex, las “importantes” empiezan a interesarse demasiado por nosotras, las novias. Y cada vez hablan con más y más frecuencia con nuestro chico, aunque antes de saber que se había echado novia ni se acordaran de él, empiezan a preguntarle por nosotras, “¿Cómo te va con tu chica?” “podríamos quedar un día los 4”, cosas normales, diréis, pues no. Esto empieza así pero tenemos que estar preparadas para lo que va a suceder a continuación, algunas de estas ex no pueden soportar la idea de que ya no son alguien esencial en la vida de nuestro chico y cada vez trataran de acercarse más y mal-aconsejar y manipular con una cara “amiga”, no os fieis un pelo si empiezan a preguntarle a nuestro chico reiteradas veces sobre nosotras. Probablemente, para que no le demos importancia a esto, y para buscarse las coartadas antes de que, si quiera, les hayamos dicho nada, acabarán recurriendo a la excusa de que ahora tienen pareja y no hay de qué preocuparse. Nosotras podríamos recordarles que anteriormente también la tuvieron y aun así le fueron infiel con nuestra pareja, pero nos mordemos la lengua y lo dejamos pasar. Detalles, simplemente.
Pasa el tiempo y cada vez hay más y más de estas “amigas” de tu chico que parecen arder en deseos de conocerte, aunque sepan de sobra que la infinidad de cosas que han hecho con él lo único que te provocan es que acabes con la tensión por las nubes mientras les sonríes como si no fueras consciente de todo lo que sabes. Bendita ignorancia ¿eh?
Las hay insistentes, de esas que llegan a extremos en los cuales no las puedes malinterpretar: le están tirando los trastos a tu chico. Puedes dejarlo pasar o puedes hacer como yo solía hacer y armar el pollo de Dios. Esto puede conducir a dos cosas, la primera y más recomendable que ocurra es que esta chica admita lo que ha hecho, de malas o buenas maneras, eso es otra historia, y acabe por cesar esta pesca. La segunda cosa que puede suceder, y en mi caso la más común, es que lo nieguen hasta la muerte con excusas estructuralmente elaboradas en las cuales no hay ni un cabo suelto. Un consejo para las ex: Nunca hagáis esto. Si una novia os habla para comunicaros este tipo de problema no tenéis que limitaros a pensar que podría haber visto alguna conversación y que podéis “aclarar” este “malentendido” con dos argumentos de niña de 13 años en un triangulo amoroso, si una novia os habla sabed a ciencia cierta que es la novia, que en una pareja hay confianza y que esa chica que os está hablando sabe de principio a fin como eres, las cosas que has hecho con su chico, como actúas, y, por supuesto, es consciente de absolutamente todas las conversaciones que habéis mantenido desde que ella comenzó la relación. Nunca intentéis competir con una novia por muy amigas que seáis de él desde hace años, incluso. Aunque ella haga como que ha “aclarado” el asunto ante vuestras explicaciones y negaciones sabe perfectamente que no es cierto y lo único que conseguiréis es iniciar una guerra fría que puede durar hasta que la novia acabe su relación o hasta que acabe por convencer al novio de que vuestra relación, incluso la amistosa, ha de morir. Y así sucederá. Y no las culpéis a ellas de forma falsa delante de las amistades que os pidan explicaciones, sabéis perfectamente que os habéis comportado como unas cerdas, es mejor no seguir tentando la suerte y acabar sepultadas por, por ejemplo, capturas de pantalla que el novio le envía a la novia mientras la ex le tira y en las cuales perdéis algo más que la dignidad.
Ahora hablemos de esas chicas que estuvieron con nuestra pareja de forma casual, los llamados “rollos” que, supuestamente, solo fueron eso, acabaron y ahora tenemos que paliar con estas mujeres que insistirán mucho en quedar con ellos, no sabemos con qué intenciones. Si no tienen ningún tipo de deseo u objetivo no tendría que tener problemas en ciertas cosas. ¿Qué son “ciertas cosas”? pues detalles tan sencillos como aceptarnos en alguna red social sin dar parte de ello a nuestro chico o preocuparse, simplemente sabiendo quien somos y no dando más importancia a ello. Hagamos un inciso en esto último, ya que a veces, algunas ex (del tipo que sean) sienten esa ardua necesidad de contarle a nuestro chico todas y cada una de las cosas que hacemos como si ellos no fueran lo suficientemente conscientes de ello ya, pero cada uno intenta fastidiar como sabe o puede. El problema llega cuando empezamos a ver detalles que no nos gustan en esa chica que “solo fue un rollo”, “no ha pasado nada desde entonces”, “somos buenos amigos” y no tendría que preocuparnos, pues bien, nos preocupa. Y mucho. Nos preocupa que esas mujeres intenten evitarnos a toda costa como si tuvieran algo que ocultar y sigan siendo tan extremadamente amigas entrañables de nuestro chico. Lo peor que puede pasar en estos casos es que ni siquiera podamos dar un argumento solido o una prueba precisa y concreta en su contra. Lo hacen todo tan bien que no sabes si te la están colando al nivel de un 6-0 en un barça-madrid o si, simplemente, no hay de qué preocuparse. Mi consejo es que de las “amigas” que evitan hasta aceptarte en Facebook mejor no fiarse.
Ahora, y para finalizar este discursito que acabo de soltaros del tirón, os voy a hablar de esas “amigas” a las que formalmente debemos llamar amigas porque nunca jamás de los jamases pasó nada entre ellos, o eso intentan hacernos creer. Vamos a hablar de algo que me gusta llamar “las espinitas clavadas”. En efecto, jamás pasó nada, pero si hubiera sido por ellos habría sucedido 14 veces. ¿Podemos estar tranquilas ante estos amores pasados de nuestros chicos? Yo, para variar, pienso que no. Esa tensión sexual no resuelta que reprimieron puede volver a florecer en cualquier momento, y, aunque hay de todo, muchas de estas sienten un morbo especial por hacerlo ahora que existimos nosotras.
Como siempre nos dicen nunca debemos generalizar ya que en la vida hay todo tipo de personas y jamás debemos juzgar sin conocer  pero, con vuestro permiso, y obviando todo esto, yo me quedo con lo que mi abuelo solía decirme “fíate de la virgen, pero corre”. A lo mejor es que yo soy demasiado desconfiada con el mundo en general y que, otra vez apelando a mi abuelo, “no me fio ni de la chaqueta que llevo puesta”, pero mejor prevenir que curar y si estáis empezando una relación informaros bien durante esos primeros meses de ensueño sobre a lo que os estáis enfrentando para ir un paso por delante y que no os pillen de susto.
El mundo está lleno de personas maravillosas y amigas increíbles e inigualables, pero también de personas toxicas que se nutren solo a base de provocar las desgracias ajenas para seguir manteniendo su rango más alto en la manada, aunque no sea ni la suya.

Por suerte o por desgracia para mí lo que sí puedo decir es que aún no he conocido a ninguna ex o amiga tan loca, neurótica, fría, desequilibrada, obsesiva compulsiva, impulsiva, perturbada, prudente e inteligente como yo. Con más ases que manga, ya que, como decía mi abuelo, “más vale malo conocido que bueno por conocer”.

lunes, 2 de febrero de 2015

Distància

És bo tenir sempre a punt el recurs

d’un mot que empleni el buit de tu, per fer-ne
la pertinent cuirassa que em preservi
del malson de l’enyor i la tristesa.
Aleshores te’m fas present en cada
vers que escric, i quan, sol, me’l repeteixo,
no hi ha distància entre el teu cos i el meu,
units per sempre més en el poema.
Miquel Martí i Pol

Aquests són d'aquells moments en què no saps com reaccionar,llançar-te a l'abisme en un salt mortal, arriscant-ho tot o dedicar-te a esperar, podent així, perdre l'oportunitat de la teva vida. Se't regira l'estómac, et sents incòmoda i alhora feliç.
 Sorgeixen espurnes d’amor i centelleigs en la teua  fragància. I sento que els nostres cors són dues bombes de rellotgeria en ple funcionament i programades per esclatar juntes en un immers desig de goig i passió.
El teu bell rostre es troba davant meu. Els teus cabells onegen en un suau vendaval majestuosament. Estic nerviosa. Et miro als ulls i sent que surem, t'acostes, et murmure, et ruboritzes...
No existeix la distància entre nosaltres, tot és perfecte. Podríem fins i tot arribar a tocar el cel. En el meu cos es fa present la il·lusió d'estar per fi al teu costat. Per un moment arribe a sentir que eres la persona qui mes vull en aquest món, que ets únic, inigualable, preciós… que t'estimo com mai ningú s’ha estimat, que et sento com mai ningú t’ha sentit,que et miro com mai cap parella s'ha mirat.
Em perdo entre la profunditat de la teva mirada, travesse els miralls de la teva ànima i em submergisc en la immensa foscor de la teva pupil·la mentres crec arribar a acariciar-te la veu. El temps s'assossega, els segons es dilaten i les mirades em travessen. Una ràfega del teu interior arriba a mi, congelant el meu cos, deixant-ho inert, incapacitant-lo a reaccionar davant de tal instant. Baixes a poc a poc la mirada fins a la meva boca i ràpidament em mires als ulls. Aproximes lentament, com si d'un somni es tractara, els teus llavis al meu rostre. Tanco els ulls lentament, em deixo portar per el teu aroma, sent la teva presència cada vegada més prop, i més, i més...i llavors quelcom ocorre. Els teus llavis... no arribo a sentir-los. Travesso la teva imatge. La teva figura s'esvaeix a poc a poc, mires les teves mans estranyat. Què succeeix? Mil preguntes em recorren la ment. Crit el teu nom però les paraules se m'entravessen, i tots els intents de conservar la teua presència són en va, perquè finalment desapareixes, sense més. Deixant-me completament absent, desolada, trasbalsada...Estic confusa i atemorida, les gotes de suor descendeixen pel meu rostre a una velocitat vertiginosa. On diables t’has anat? On ets?
Desperte. Òbric els ulls exaltada, el meu subconscient em posa en situació d’un sobresaltat, i veig davant meu el quadern de poemes que estava escrivint per a tu. Les llàgrimes han esborrat els dos últims versos. Ni tan sols m'havia adonat de que estava plorant. Sec el paper, o almenys ho intento, perquè en passar la mà per damunt els versos s'esquincen i alguna cosa en el meu interior s'estremeix, es retorç adolorida i ploro llàgrimes saturades d’agonia.
No sé molt be en què m'he convertit ni que m’està passant. Per evadir la realitat i no afrontar-la m'he immers, inconscientment, en un somni que jo mateixa he anat creant, lletra per lletra, paraula per paraula, vers per vers, poema per poema. Però només he encadenat un enfilall de mentides despietades, que per un moment quasi no aconsegueixo distingir de la realitat.

Intento nadar fins a la superfície amb el meu últim alè, sortir a flor d'aigua. Però no aconsegueixo respirar l'aire que amb tanta ànsia necessito. M'enfonso com qualsevol pedra llançada amb fúria a l’oceà. El meu cor de roca no aconsegueix trobar a ningú que senti com ell. És com si em llançaren al mar, sense importar una altra cosa més que desaparegui, m'enfonsi... m’ofego. La meva mà salvadora no arriba, desespero, i a poc a poc em quedo sense aire. Només escolto els batecs del meu cor, que constants, em recorden la crua realitat: que segueixo viva... i enamorada.
Lucía Berenguer.